Patologías ginecológicas benignas

Llamamos patología ginecológica benigna a un crecimiento, tumor o trastorno en el aparato reproductor femenino (útero, ovarios, cuello uterino, glándulas mamarias)  que no se propaga ni invade tejidos adyacentes.

Característica principal: no son cancerosas. Eso significa que, a diferencia de las afecciones malignas, no se diseminan a otras partes del cuerpo.

Síntomas comunes: dolor pélvico, dismenorrea (reglas dolorosas), dispareunia (relaciones sexuales dolorosas) y/o sangrados irregulares.

Impacto en la salud: en ocasiones pueden conllevar problemas de fertilidad y abortos recurrentes.

Tratamiento: según cada caso, el equipo especialista determina si conviene tratamiento médico, o quirúrgico, o simplemente observación periódica.

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¿Cuáles son las más comunes?

Miomas: Son tumores benignos formados en el músculo de la matriz o útero. También se los llama fibromas o leiomiomas. 



Muchas veces no ocasionan síntomas. Cuando los producen suelen ser: sangrado anormal, presión pélvica, reglas dolorosas o presión en la parte baja de la espalda.

Pólipos: Aparecen cuando se da un aumento de las células que producen mucosas, hormonas o enzimas dentro del útero. La mayoría son benignos, pero en un pequeño porcentaje de casos propagarse a otros tejidos.  Son muy frecuentes en todas las etapas de la vida de la mujer, y en muchos casos no presentan ningún síntoma. En ocasiones pueden ocasionar sangrados muy abundantes o sangrados entre reglas. Pueden ser la causa de la dificultad para lograr el embarazo.

Alteraciones de la regla: Consisten en alteraciones en tu ciclo menstrual, como ciclos irregulares, sangrado muy abundante, dolor intenso durante la regla o pérdida no natural de menstruación. Dado que pueden responder a causas hormonales, emocionales, fisiológicas o patológicas, es importante poner atención a las alteraciones de la regla para determinar qué las produce.

Endometriosis: La endometriosis consiste en el crecimiento de tejido similar al revestimiento del útero fuera de él. Conlleva a la formación de quistes, placas o nódulos. Genera dolor pélvico agudo y se asocia a fatiga, descomposición o estreñimiento y náuseas. Puede conllevar problemas reproductivos.

Quistes de ovario: Los quistes de ovario son una patología muy frecuente. Se trata de una “bolsa” de líquido que puede ser completamente claro, como agua, o más denso. En muchas ocasiones los quistes desaparecen solos, pero en ocasiones requieren tratamiento. Es importante identificarlos en las revisiones periódicas para poder clasificarlos bien y tratarlos si es preciso

Enfermedades benignas de las glándulas mamarias: Bajo este nombre englobamos diferentes situaciones clínicas que pueden causar dolor en los senos, palpación de una tumoración (bulto) o secreción por el pezón. La causa más frecuente es la alteración fibroquística de la mama (cambios en el tejido, aparición de pequeños quistes), que ocurre en el 60% aproximadamente de las mujeres en la premenopausia. En los controles ginecológicos regulares pueden detectarse y tratarse si es preciso.

Hidrosalpinx: El hidrosálpinx es una alteración patológica de la trompa de Falopio. Puede afectar a una o a ambas trompas, y consiste en la obstrucción de la trompa por acumulación de líquido en su interior, lo que provoca su inflamación. Puede ser una alteración asintomática, aunque en ocasiones causa dolor pélvico que empeora con la menstruación. Suele tratarse con cirugía, pero necesita de la valoración de tu equipo especialista.

Virus Papiloma Humano (VPH) – Patología Cervical: El virus del papiloma humano (VPH) es un virus que puede infectar la piel y las mucosas, y su principal forma de contagio es la vía sexual. En muchos casos resulta inofensivo, pero en ocasiones puede infectar la mucosa genital y anal y requerir tratamiento.

Infecciones vaginales: Son inflamaciones causadas por desequilibrios en la flora bacteriana, causadas por hongos o por infecciones de transmisión sexual (ITS). Producen moléstias como picazón, ardor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales y cambios en el flujo vaginal. Una visita con tu profesional en ginecología de confianza te permitirá detectar cual es la causa de tu infección para poder tratarla correctamente.

Incontinencia urinaria: La Incontinencia Urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Es un problema muy frecuente con un gran impacto en la calidad de vida de las mujeres que la padecen. Pese a ello, no es un proceso normal derivado de la edad o de los partos: la incontinencia tiene solución y se puede prevenir, diagnosticar y tratar. 


Existen distintos tipos de incontinencia urinaria: de esfuerzo (aparecen al aumentar la presión abdominal), de urgencia (precedidas de un deseo intenso y urgente de ir a orinar) y mixta (asociación de síntomas de las 2 anteriores), y según su tipo, requieren de un tratamiento u otro.

Prolapso: El prolapso genital es el descenso de alguno de los órganos de la pelvis en forma de hernia (bulto) por la vagina. Es una patología derivada de la desestructuración del suelo pélvico, y puede tener múltiples causas. El prolapso genital puede, tanto prevenirse,  como tratarse.

Infecciones de transmisión sexual (ITS): Se trata de infecciones que se transmiten por contacto sexual. Pueden estar causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos. Actualmente, todas pueden prevenirse, diagnosticarse y tratarse.

En CUGA somos especialistas expertos en la diagnosis y tratamiento de estas patologías. Potenciamos tu salud ginecológica y reproductiva desde elequilibrio entre cuerpo, mente y entorno.

Disponemos de los tratamientos más avanzados y los aplicamos siempre desde un punto de vista integrativo y priorizando las opciones menos invasivas, siempre desde el compromiso no solo con tu recuperación, si no también con tu bienestar.