El ciclo menstrual puede variar a lo largo de la vida debido a cambios hormonales, el estrés, el ejercicio, la alimentación o determinadas etapas como la adolescencia o la perimenopausia. Sin embargo, existen algunas alteraciones que conviene consultar con tu ginecóloga o ginecólogo para valorar su causa y, si es necesario, ofrecer un tratamiento adecuado.
Estas son las alteraciones más frecuentes:
- Reglas irregulares: cuando los ciclos cambian mucho de duración o pasan varios meses sin menstruación sin que exista embarazo.
- Sangrado abundante: si necesitas cambiar con mucha frecuencia la compresa o el tampón, aparecen coágulos grandes o el sangrado interfiere en tu vida diaria.
- Reglas muy dolorosas: aunque es habitual sentir molestias durante la menstruación, un dolor intenso que impide hacer vida normal puede estar relacionado con patologías como la endometriosis o la adenomiosis.
- Ausencia de menstruación: la falta de regla durante varios meses puede tener distintas causas, desde alteraciones hormonales hasta cambios importantes de peso o ejercicio físico intenso.
- Manchado entre reglas o después de las relaciones sexuales: aunque no siempre indica un problema importante, es recomendable estudiarlo para descartar infecciones, alteraciones del cuello del útero u otras patologías.
En muchos casos estas alteraciones tienen solución mediante cambios en los hábitos de vida, tratamiento hormonal o el abordaje de la causa que las produce.
Si notas cambios persistentes en tu menstruación, no los normalices ni los dejes pasar. Una valoración ginecológica permite identificar el origen del problema y encontrar el tratamiento más adecuado para ti.