¿Cómo trabajamos en la Unidad de Medicina Restauradora de la Fertilidad?

En la Unidad de Medicina Restauradora de la Fertilidad abordamos cada caso de forma individualizada, con el objetivo de identificar las causas que pueden estar dificultando la concepción y ofrecer un tratamiento dirigido a restaurar la fertilidad de forma natural siempre que sea posible.

Visitas

La primera visita está orientada a realizar una evaluación integral de la pareja y establecer un diagnóstico inicial. Comenzamos con una historia clínica completa y una exploración física de la mujer. Si la última citología se realizó hace más de un año, también se llevará a cabo durante esta consulta.

A continuación, solicitamos una batería inicial de pruebas, habitualmente cubiertas por las compañías aseguradoras, que incluye una analítica hormonal de la mujer, una histeroscopia con biopsia, exudados endocervicales, un seminograma y una analítica hormonal del varón. En función de las características de cada caso, puede ser necesario completar el estudio con otras exploraciones específicas, como una histerosonosalpingografía o estudios de disbiosis vaginal y endometrial. Estas pruebas complementarias no suelen estar cubiertas por las mutuas.

Uno de los pilares de la Medicina Restauradora de la Fertilidad es el estudio detallado del ciclo menstrual. Por ello, desde el inicio del proceso la mujer deberá registrar su ciclo mediante el modelo sintotérmico, basado en la observación del moco cervical y la temperatura basal. Estas gráficas constituyen una herramienta diagnóstica y terapéutica fundamental, ya que aportan información muy valiosa sobre el funcionamiento del ciclo y permiten personalizar el tratamiento.

Para aprender correctamente este método, se deriva a la paciente a una monitora especializada. El programa de formación, gestionado por Renafer, tiene un coste de 100 € y puede consultarse en renafer.org.

En la segunda visita revisamos de forma conjunta todos los resultados obtenidos, analizamos las gráficas del ciclo y elaboramos un diagnóstico funcional que nos permita diseñar un plan terapéutico personalizado. Si el estudio del varón requiere una valoración más específica, se realizará la correspondiente derivación al especialista en andrología. Esta consulta también es un espacio para resolver dudas, explicar el tratamiento propuesto y ofrecer educación sobre salud reproductiva, expectativas y objetivos del proceso.

La tercera visita corresponde al primer control tras el inicio del tratamiento. En ella evaluamos la respuesta obtenida, revisamos la calidad de los registros del ciclo menstrual y realizamos los ajustes necesarios tanto en la medicación como en las estrategias de apoyo al ciclo. Si la evolución lo aconseja, también se programarán nuevas pruebas o estudios complementarios.

Seguimiento

A partir de ese momento se establecen consultas sucesivas de seguimiento, adaptadas a la evolución de cada paciente. En estas revisiones se controla la respuesta al tratamiento, se interpretan las nuevas gráficas del ciclo y se realizan los ajustes terapéuticos necesarios, con el objetivo de optimizar la salud reproductiva y favorecer la consecución del embarazo.

Si quieres saber más consulta este documento y contacta con nosotros.

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