Planificar un embarazo es una excelente oportunidad para cuidar tu salud antes de la concepción. Aunque muchas gestaciones se producen sin planificación previa, acudir a una consulta preconcepcional puede ayudar a identificar factores que favorezcan un embarazo más saludable tanto para la madre como para el futuro bebé.
Uno de los primeros aspectos que se valoran es el estado general de salud. Si padeces alguna enfermedad crónica, como diabetes, hipertensión, enfermedades tiroideas o autoinmunes, es recomendable que esté correctamente controlada antes de buscar el embarazo. Del mismo modo, conviene revisar la medicación habitual, ya que algunos fármacos pueden necesitar sustituirse por otros compatibles con la gestación.
También es importante comprobar el estado de las vacunas y, si fuera necesario, actualizar aquellas que protegen frente a enfermedades que podrían ser perjudiciales durante el embarazo.
Uno de los consejos más importantes es comenzar a tomar ácido fólico antes de la concepción, habitualmente al menos un mes antes de intentar el embarazo. Este suplemento contribuye a prevenir determinados defectos del tubo neural del bebé, que es el que dará origen a su cerebro, médula espinal, cráneo y columna vertebral. En algunos casos, el profesional puede recomendar además suplementos de yodo u otros nutrientes según las necesidades de cada mujer.
Los hábitos de vida también desempeñan un papel fundamental. Mantener una alimentación equilibrada, realizar ejercicio físico de forma regular, dormir adecuadamente y alcanzar un peso saludable favorecen tanto la fertilidad como el desarrollo de un embarazo normal. Del mismo modo, es recomendable abandonar el tabaco, evitar el alcohol y otras drogas y moderar el consumo de cafeína.
Si llevas un tiempo intentando quedarte embarazada sin conseguirlo, el momento de consultar dependerá de tu edad y de tus antecedentes. En general, se recomienda solicitar una valoración tras un año de relaciones sexuales sin anticonceptivos, o después de seis meses si la mujer tiene más de 35 años o existen factores de riesgo conocidos.
Cada embarazo comienza antes de la primera falta de la regla. Por ello, preparar el organismo con antelación permite reducir riesgos y afrontar esta etapa con mayor tranquilidad. Una consulta preconcepcional ofrece la oportunidad de resolver dudas, recibir recomendaciones personalizadas y comenzar el embarazo en las mejores condiciones posibles.