Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, climaterio y menopausia no significan lo mismo. Conocer la diferencia puede ayudarte a comprender mejor los cambios que experimenta tu cuerpo en esta etapa de la vida.
La menopausia es un momento concreto: se considera que una mujer ha llegado a la menopausia cuando han transcurrido 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que explique la ausencia de la regla. En España, la edad media de aparición se sitúa alrededor de los 50-51 años, aunque puede variar de una mujer a otra.
El climaterio, en cambio, es un proceso mucho más amplio. Comprende los años previos a la menopausia (perimenopausia), el momento en que esta se produce y los años posteriores. Durante esta etapa los ovarios disminuyen progresivamente la producción de estrógenos y progesterona, lo que puede provocar distintos cambios físicos y emocionales.
Los síntomas más frecuentes son:
- Alteraciones en la menstruación, con ciclos más largos, más cortos o irregulares.
- Sofocos y sudoración nocturna.
- Alteraciones del sueño.
- Cambios de humor o mayor irritabilidad.
- Sequedad vaginal y molestias durante las relaciones sexuales.
- Disminución de la libido.
- Cambios en la piel y el cabello.
- Mayor tendencia a la pérdida de masa ósea con el paso de los años.
No todas las mujeres viven el climaterio de la misma manera. Algunas apenas presentan síntomas, mientras que otras experimentan molestias que afectan a su calidad de vida.
Las revisiones ginecológicas durante esta etapa permiten valorar los síntomas, resolver dudas y ofrecer recomendaciones personalizadas para cuidar la salud ósea, cardiovascular, sexual y emocional. Con el acompañamiento adecuado, el climaterio puede vivirse como una etapa más de la vida, con bienestar y calidad de vida.