Saber más sobre las enfermedades de transmisión sexual

Las enfermedades o infecciones de transmisión sexual (ETS o ITS) son las que se transmiten principalmente mediante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Algunas también pueden contagiarse por contacto directo con lesiones o, en determinados casos, durante el embarazo o el parto.

Entre las más frecuentes se encuentran la infección por el virus del papiloma humano (VPH), la clamidia, la gonorrea, la sífilis, el herpes genital y el VIH.

Muchas de estas infecciones no producen síntomas durante semanas, meses o incluso años. Por ello, una persona puede transmitirlas sin saberlo. Cuando aparecen síntomas, los más habituales son cambios en el flujo vaginal, dolor al orinar, sangrado fuera de la menstruación, dolor durante las relaciones sexuales, verrugas o lesiones en la zona genital.

La mejor forma de prevenirlas es utilizar preservativo en las relaciones sexuales, mantener revisiones periódicas cuando exista riesgo y acudir al especialista ante cualquier síntoma o tras una relación de riesgo. En algunos casos también existen vacunas preventivas, como la del VPH y la hepatitis B.

El diagnóstico suele realizarse mediante una exploración física y pruebas específicas, como análisis de sangre, muestras vaginales o de orina.

La mayoría de las ITS tienen tratamiento y muchas se curan completamente si se diagnostican a tiempo. Además, informar y tratar a las parejas sexuales cuando sea necesario ayuda a evitar nuevas transmisiones y reinfecciones.

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